Hinh-06Foto: converse9.com

Hoy decidí dejar por un momento mi medio de transporte mecánico quería disfrutar de nuevo un rato para caminar, y realizar mis labores diarias. Empezó a caer la lluvia personas aceleran el paso, el tráfico en su punto; el sonido de las bocinas al acecho pero él no se quedaba atrás, también marchaba muy rápido unos 80 centimetros de estatura eran suficiente para entender su energía y prisa.

Su ritmo era constante marcaba el paso llevaba en su mano derecha una caja de maní de esos que me gustan; pensé que los disfrutaría todos para él pero no, la acercaba a cada persona que encontraba en su camino, ¡bingo, mientras el cambiaba cada unidad por dinero! él seguía su camino mientras saltaba charcos, yo observaba a una distancia larga pero él aceleraba más, insisto mucha energía tenía este chico su morral negro parecía superarlo en tamaño pero las ganas de vender muy seguramente para su sustento, o quizás el sustento de alguien más no le permitía detenerse.

Bajé mi ritmo de caminata como resultado de la edad (risas) ¡en serio soy joven aún! Pero a veces el metabolismo no responde como esperamos, cuando trato de buscarlo para aprender más de sus tecnicas de venta se pierde aquél personaje entre la gente, quizás no llegue a verlo de nuevo pero cada vez que crea que no se puede me acordaré de este infante que un mundo de razones lo impulsó a seguir adelante, a marcar su paso a cumplir su propósito.

Posiblemente por la lluvia, posiblemente por el tiempo, posiblemente, “sí por su por qué”

Y tú ¿por qué es que aceleras el paso?

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