Etiquetas

, , , , ,

chaplin.JPG

Foto: “City Ligths”

“City Ligths” (Luces de la ciudad) es una película estadounidense del año 1931 interpretada y escrita por Charlie Chaplin, Se enamora de una florista llamada Virginia quien es ciega, y mientras Charlot (Charlie Chaplin) se entera que la florista perderá su casa, busca muchas maneras de generar ingresos, entre esas acudir al box, y poder pagar la deuda como acto de amor.

No me extenderé en el argumento de la película, sólo busco a través de la imagen ilustrar cómo vivimos en algunos casos de nuestra vida y el manejo a nuestras relaciones personales, aquí en la imagen, cada personaje podría llegar a ser o representar un sector de nuestra sociedad, muy acertado para los tiempos presentes. Encontramos a los mediadores ellos son los que buscan siempre resolver los conflictos y juzgar de manera equitativa, por otro lado están los que tienen la intención de responder pero no con mucha seguridad, sin lugar a dudas están los violentos, los más decididos a la confrontación; se encuentran también los espectadores a ellos les interesa poco cómo resuelven el problema, esperan sencillamente ver caer al perdedor. En ocasiones hemos interpretado cada uno de los roles.

Discusiones  de todo tipo encontramos por las diferentes redes sociales y plataformas de mensajería ¡sí, a veces actuamos así! casi no nos vemos a los ojos, no expresamos de frente lo que expresión merece, dejamos a un lado el café y las buenas pláticas, no nos estrechamos de mano, pareciera como si dejáramos que el tiempo se llevara las ganas de conversar, animar, resolver, ayudar, escuchar, etc. Pero el mundo avanza y las tecnologías también, hay que hacer uso de las herramientas lo escuché alguna vez…

Un día mientras otros seguían corriendo, ejercitando mente y cuerpo, yo sólo observaba, y meditaba en algo: “Por lo general estos están muy ocupados siempre” chequean el terreno mirando a la vez sus zapatos deportivos, confirman en su reloj inteligente lo que 2 minutos antes ya sabían, miran al cielo; suspiran, hacen un pequeño esfuerzo como enfocándose al horizonte, como logrando alcanzar el galardón, “siguen su rutina, se dan su tiempo”. Conozco muy bien cada detalle, lo he practicado a veces y sé lo que es por un momento olvidarse de todo y de todos, literalmente en modo «YO-YO». Todo esto me hace pensar, que se hace necesario los momentos a solas… Pero, qué de aquellos cuando no todo es tranquilidad, qué de aquellos cuando hay confrontaciones, cuando hay espacios para discutir, cuando llega el tiempo de escuchar y no lo hacemos, cuando la intolerancia nos sumerge en el orgullo, cuando creemos saberlo todo no dando lugar al reposo. Es cierto se pierde la paciencia, y el ahogo de ganar nos supera por completo, qué de practicar lo que por mucho tiempo hemos enseñado a no hacer; resistirnos a escuchar al otro no es lo más provechoso pensamos. Por eso tengo el honor de prologar una de las experiencias que me han animado a seguir que me han inspirado a construir relaciones sanas, de esos momentos que te permiten creer de nuevo, del perdón por ejemplo; de rechazar todo pensamiento negativo que me pueda instar al odio. Es la oportunidad que te mereces en medio de la adversidad.

¡Ahora bien! desde tu juicio: ¿Cómo solucionas los conflictos que a diario enfrentas?

¿Cómo haces un uso responsable de las tecnologías, y redes sociales al momento de plantear un juicio?

¿Cuánto tiempo dejarás pasar, para ser realmente libre?

Es hora, es el espacio de buscar en las formas lo que nos une, buscando una solución y no de concentrarnos en el problema. Cuando la paz irrumpe la guerra, todo cambia se hace más fácil vivir; y se vive mejor.

¡Trabaja por esos momentos te aseguro que todo va a estar bien!

 

Anuncios